Presentación
A comienzos del siglo XIX, Buenos Aires era una población
marginal en el mapa americano colonial. No generaba grandes ganancias ni era un
centro de formación intelectual. Sin embargo, se convirtió en el escenario de la
Revolución de Mayo de 1810 que fue un paso político-institucional fundamental en
el camino hacia nuestra Independencia. El movimiento revolucionario se irradió al
resto de las ciudades americanas las que en pocos años completaron el proceso. Pero
la historia no es lineal.
Las sucesivas clases dirigentes se dividieron entre
dos concepciones enfrentadas del país, de la patria. Por un lado, un pensamiento
político antiamericano, profundamente distraído de nuestras particularidades y valores,
adorador de las experiencias de los países centrales, ignorante de las necesidades
del conjunto en beneficio de grupos pequeños y poderosos. Por otro lado, una concepción
política imbuida de las características culturales que nos son propias, atenta a
las privaciones de una gran parte de la comunidad y empecinada en la inclusión,
también, de los sectores populares en las decisiones que tienen que ver con el futuro
común.
Por eso, el Bicentenario puede convertirse en una excusa
para volver a pensar el proyecto nacional y el rol que debe cumplir nuestra provincia
que fue pionera en la idea de libertad y que sin duda, cumplió un papel fundamental
en la historia argentina. El trabajo que aquí. presentamos es una apretada síntesis
de los acontecimientos revolucionarios de nuestro país y de América del Sur, las
ideas que se discutían, los hombres y mujeres que brindaron las horas más valiosas
de sus vidas por una causa en la que creían.
Ellos ya dejaron su legado. El futuro es responsabilidad
de los que vivimos aquí y ahora.
Alberto E. Balestrini
Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires